La universidades normalmente nos piden una gran cantidad de información en el proceso de aplicación. Así que tendremos que escribir ensayos, solicitar cartas de recomendación a nuestros profesores e inclusive en algunas ocasiones ir a las oficinas del gobierno a apostillar documentos.

Traducciones y Apostillas

Dentro del proceso es necesario realizar traducciones de la documentación académica de los estudios de pregrado y postgrado finalizados que hayamos realizado y aquellos que están en curso.

En general la documentación que piden traducir incluye:
1. Certificados de notas de cada uno de los estudios universitarios finalizados o en curso
(pregrados, especializaciones, maestrías).
2. Certificados de promedio acumulado de cada uno de los estudios universitarios finalizados o en curso (pregrados, especializaciones, maestrías).
3. Certificados de puestos de promoción de cada uno de los estudios universitarios
finalizados (pregrados, especializaciones, maestrías).
4. Diplomas certificados: de cada uno de los estudios universitarios finalizados o en curso
(pregrados, especializaciones, maestrías). Deben ser certificados como fiel copia del original.

Normalmente se requiere una traducción oficial, lo cual quiere decir que el traductor esté acreditado ante los organismos gubernamentales correspondientes. Normalmente les expiden una licencia y cuando hacen la traducción ponen un sello en donde consta el número de su licencia. En las páginas web de los organismos que los acreditan normalmente tienen una lista de los traductores oficiales. También podemos buscar en aquellas páginas donde se ponen clasificados de trabajos porque allí generalmente encontramos traductores oficiales ofreciendo sus servicios.

La apostilla es el certificado mediante el cual se avala la autenticidad de la firma y el título en que ha actuado el funcionario público del país de origen, sobre el documento que va a surtir efectos legales en un país parte de la “Convención sobre la abolición del requisito de legalización en documentos públicos extranjeros”, suscrita en La Haya el 5 de octubre de 1961. Los países miembros pueden ser consultados en la página HCCH.


Antes de apostillar un documento como las calificaciones o el diploma se debe generalmente hacer una verificación por parte del Ministerio de Educación (le ponen un sello confirmando la autenticidad). Sin embargo este trámite puede variar dependiendo del país. Una vez está verificada la información se puede proceder con el trámite de la apostilla.